De a poquito en la olla se va armando la feria autogestiva, con "la otra música" de Ana Maria, las verduras orgánicas de la cooperativa de trabajadores rurales de San Vicente, las mermeladas caseras de Talita Mermeleta; la ropa para niñxs y grandes niñxs de Sole, los productos de limpieza de la cooperativa Burbuja Latina, los tejidos artesanales de María y más productos...
Y porque la feria? La feria autogestiva es una herramienta más de lucha, de organización, de comunicación, de encuentro y de intercambio de experiencias; que busca generar relaciones
sociales y de producción más justas e inclusivas. Busca generar un consumo crítico y una relación directa entre el productivo y el consumidor. Busca crear otra cultura del trabajo. Hacer ferias y
elegir trabajar autogestivamente, agruparse en cooperativas, realizar una producción natural y artesanal, es una alternativa para combatir al modelo económico injusto que se nos presenta
día a día. Por eso es importante que sepamos cómo y de dónde viene lo que consumimos, de nosotrxs depende seguir construyendo una economía solidaria.
FLORA
Mostrando entradas con la etiqueta olla latinoamericana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta olla latinoamericana. Mostrar todas las entradas
sábado, 31 de octubre de 2009
Cuento de las mares y un barco con final "tragico"...
Un día andaba yo por un mar, pateando de mi mente algunos cascotes que no la
dejaban moverse libremente entre mis sienes, a orillas de un agua que abrazaba las
rocas con amor y salvajismo. Despejada mi cabeza, ahí se vino la Martula a mi
mente, a mis adentros más profundos, como si ella fuese esa grandiosa Mar, esa
abarcadora, enamorada Mar… la Mar que abraza las rocas de mi corazón, y entra
oceánica a los laberintos en los que me pierdo a menudo, y ofreciéndome un
botecito de botones, de remos de tela, ilumina el camino hacia las salidas
coloreadas de este amor que navega intrépido por los febriles ríos de la libertad…
Andaba yo entre el mar y la Mar tulina, orillando mis incertidumbres hacia las
respuestas que iban y venían, cuando un médano se interpuso entre mí y el resto del
mundo. Entonces quise yo flanquearlo, pero no terminaba nunca. Caminé y caminé
y seguía estando a mi lado en línea recta. De un lado el mar, del otro El Médano, y
en el medio un infinito pasillo de arena caliente, bajo un sol que hervía el sudor de
mi espalda. Pero la mar iba ganando playa, y cerrando el pasillo, dejándome
apenas unos centímetros por donde caminar. El Médano era tan espeso, tan tupido,
que era imposible adentrase en él. Era una pared verde y espinosa, que arena
arriba limitaba mi andar al pasillo de arena reducido ya al ancho de mis pies en
fila. Di unos pasos más, y al mirar hacia el mar, veo una tremenda ola, una masa de
agua que se gesta y se va haciendo más fuerte, más pesada, más poderosa, mientras
se acerca a mi, a una velocidad que no me da ni tiempo de pensar qué hacer. Me
aferro a las espinas del Médano y de puro terror no siento las heridas, pero así y
todo no alcanza. La gigantesca masa de agua me arrebata de un golpe y de ahí en
más, todo será una avalancha onírica y acuática…
Érase una vez, hace mucho, un día como hoy, como ayer y como mañana, un Barco
estaba siendo construido en una de las orillas de la historia, por que los barcos que había
ya no servían para navegar las aguas nuevas, que comunicaban a nuevas tierras con
nuevas vidas. Sus creadores lo promocionaron como el barco más grande, más eficiente y
rápido que se haya construido. Con una altura de montaña, era tan largo que la mirada
hacía un giro de ciento ochenta grados para recorrerlo todo. Era inmenso, imponente. Y el
lujo rozaba ya la vulgaridad. Su motor era una perfecta y grandiosa máquina aceitada y
profiláctica, perfectamente medida, con un movimiento y empuje de millones de caballos
de fuerza. Parecía creación de hechicería que algo tan grande flotara en el agua, como si
hubiera algo que lo sostenía por debajo.
Me vi en la popa, caminando cientos de metros hasta los salones donde la gente adinerada,
Los Importantes, se disponían a ser servidos por esclavos de mar. La vajilla de porcelana,
los banquetes, las copas con brandy, las forzadas risas del asco, la hipocresía más vulgar, la
fanfarronería de charol, me hicieron retirarme, siguiendo los pasillos hasta las escaleras que
bajaban hacia no sé donde. Abajo los y las de Abajo, comían y bebían su sencillez,
compartían su pobreza. Era el lugar de la clase popular. De los pasajes más económicos.
Donde los niños y las niñas corrían de aquí para allá riendo, por que nunca habían viajado en
barco, y por que la esperanza de sus padres y madres relucía, pensando en las desconocidas
tierras adonde llevaban sus vidas y sus sueños.Todo estaba como estático, nadie transgredía
el lugar que le había tocado. Cada cual sabía cuál era el rol que le pertenecía. Unos y unas
servir, otras y otros ser servidos. Unas personas mandar. Otras obedecer.
Y así se vivían su viaje. Arriba el lujo y el poder. Abajo la pobreza y la sumisión. Arriba y
Abajo, juntos en el Enorme Barco que hacia otros nuevos territorios navegaba. Ya en mar
abierto, lejos de la costa, lejos del puerto del pasado, con las miradas en lo que vendría, unos
profesando la Gloria al final del viaje, otros creyendo ciegamente en ella.
Los ingenieros, bebiendo y comiendo en el salón de la lujuria adinerada reían y hacían
comentarios fanfarrones de a cuánta velocidad podía el Barco navegar, y cuánto tiempo se
ahorraría, y la fama que este adelanto al puerto del mañana le ofrecería. Entonces hablaron
con el capitán, lo adularon con las falsas palabras del interés personal. Lo elevaron al podio
del poder, donde solo unos pocos se resisten a sus embriagadoras y privilegiadas cadenas.
Hasta que el capitán, cayó en la trampa en la que él sabía que caía, y ordenó a los
marineros ir a todo vapor, hacia la fortuna. Hacia el poder.
La caldera fue llenada con todo el carbón que le entró, y las máquinas crujieron y rugieron,
como infinitos leones de metal y fierro templado. Los enormes pistones de acero se
apuraron, se bañaron de aceite y giraron imparables. La sonrisa se dibujó en los rostros
macabros de los ingenieros, financistas, y el en rostro del tonto capitán, mientras nadie se
enteraba de lo que estaba pasando, y menos abajo, donde Las Bestias dormían cuando
arriba se decidía su futuro…
Pero de repente, un grito despabiló la monotonía del vaivén, y unos marineros de guardia
vieron cómo adelante, sobre el Mar helado, esperaba la Gran Piedra, el brillante Témpano
de la catástrofe. La orden del capitán se acató inmediatamente. Dar marcha atrás y doblar
hacia estribor. Pero la suerte ya estaba echada, y lo supieron de inmediato. Ahora lo único
que se podía hacer era esconder el desastre hasta que llegara, y seguir como si nada
pasara. Solamente supieron Arriba lo que estaba pasando, y se dispusieron a prepararse
para salvarse solo ellos, en silencio, sin levantar la pobre perdiz, que dormía sin saber lo que
se venía.
Las Bestias iban terminando su bailadera, para irse a dormir, y unas mujeres con sus niños y
niñas fueron hacia el vestuario, por donde vieron desde las ventanitas redondas la Gran
Masa de Hielo que se acercaba a toda velocidad. Corriendo y gritando despertaron a todos
y todas las demás, y desesperadamente empezaron a subir. Pero fue inútil, por que las
puertas estaban cerradas… De a uno iban probando cómo romperlas, pero no tenían la
fuerza suficiente, y dividían sus fuerzas en varias puertas. Hasta que a una de ellas se le
ocurrió juntarse todos y todas en una, y hacer fuerza juntos, hasta que fuera derribada. Así
hicieron, y la puerta cedió al séptimo empujón, cuando las fuerzas se coordinaron juntas, se
aprendieron, y se pusieron de acuerdo cuándo golpear.
La puerta cayó y Las bestias empezaron a subir, como un río de hormigas obreras, hacia
la proa. Cuando salieron al aire libre, en la cubierta vieron el panorama. El Arriba, los
vulgares roedores del Asco, se aprestaban a subir a los botes de emergencia, que no
alcanzaban para todos y todas, si no para que ellos solos se salvaran. La furia estalló en
las mujeres y los hombres de Abajo, en Las Bestias, como los llamaba la Familia Real, Los
Importantes.
Uno dijo, “¡Que no se vayan!”
Otro gritó “¡Amárrenlos!”
Una muchacha se acercó y dijo con voz tranquila pero muy firme, “Ellos hicieron este
Gran Barco. Pues que se queden en él…”.
Y todos gritaron al unísono, “¡Que se queden ellos!”
Los empezaron a apartar de los botes salvavidas, pero los Importantes tenían guardias
armados que los cuidaban, y estos empezaron a disparar. El Abajo se dispersó para
cubrirse, y pensar la contraofensiva, pero en el piso quedaron muchos muertos y los arroyos
de sangre bañaron la cubierta, formando arroyitos rubí camino al mar... Entonces Las
Bestias agarraron todos los palos que encontraron, y todo lo que se pudiera lanzar, y
volvieron a la carga. El solo clamor de sus gritos, el simple arrojo de sus voluntades unidas
y decididas, les bastó para reducir a Los Importantes. A los ingenieros, al capitán, a los
financistas, y a todas las fieras que ya no reían como antes, si no que suplicaban
falsamente, y lloriqueaban como serpientes y hienas perdidas. Los metieron en el salón y
cerraron las puertas. Mientras, el cataclismo se acercaba cada vez más. Hasta el frío de la
muerte se sentía en el pellejo.
En los botes se subieron primero a los niños y las niñas, de Abajo y de Arriba, sin distinción,
y algún mayor iba con ellos. Solo cuando ya todos y todas estuvieron en el agua, empezaron
a bajar los demás botes, uno a uno, con las mujeres y los hombres de Abajo.
Apenas unos segundos faltaban para el choque final, con el Témpano del Progreso. Y unos
pocos no habían subido aún a los botes. Eran los y las que retenían y custodiaban a Los
Importantes, para que no salieran y se aprestaran a atacar. Y ya no hubo tiempo. La
mayoría estaba en los botes, y unos y unas pocas se quedaron arriba, esperando el
momento, sabiendo que de no ser por ellas y ellos, los demás no se hubiesen podido salvar.
Esa era su propia salvación, la que residía en la de los demás. Rieron. Abrieron las puertas,
pero ya el Iceberg de la Modernidad estaba encima. Se erguía tan alto. Tan ancho. El Gran
Barco de Lata se desmoronó en cuanto chocó contra la dureza del Hielo de la Historia. Los
Importantes tomaron de su propia medicina. Y los hombres y mujeres de Abajo que
quedaron en el Barco, con la vista en los Botes de la Resistencia se abrazaron, y uno
encontró en el suelo, mientras el Barco se desarmaba como un barco de papel, el libro con
los planos del Barco. En el título se leía como borroneado: TITANIC. Pero el nombre que
finalmente le pusieron fue: CAPITALISMO.
La Ola me devolvió a la playa de la que me había arrastrado. El Médano ya no
estaba, y me quedé sentado en la arena, pensando en la historia que el Mar me
había contado, en el sueño del Barco que igual que un Avión mal hecho, sin prever
las leyes de la gravedad, no tiene futuro más que en su propia destrucción al final
del acantilado…
dejaban moverse libremente entre mis sienes, a orillas de un agua que abrazaba las
rocas con amor y salvajismo. Despejada mi cabeza, ahí se vino la Martula a mi
mente, a mis adentros más profundos, como si ella fuese esa grandiosa Mar, esa
abarcadora, enamorada Mar… la Mar que abraza las rocas de mi corazón, y entra
oceánica a los laberintos en los que me pierdo a menudo, y ofreciéndome un
botecito de botones, de remos de tela, ilumina el camino hacia las salidas
coloreadas de este amor que navega intrépido por los febriles ríos de la libertad…
Andaba yo entre el mar y la Mar tulina, orillando mis incertidumbres hacia las
respuestas que iban y venían, cuando un médano se interpuso entre mí y el resto del
mundo. Entonces quise yo flanquearlo, pero no terminaba nunca. Caminé y caminé
y seguía estando a mi lado en línea recta. De un lado el mar, del otro El Médano, y
en el medio un infinito pasillo de arena caliente, bajo un sol que hervía el sudor de
mi espalda. Pero la mar iba ganando playa, y cerrando el pasillo, dejándome
apenas unos centímetros por donde caminar. El Médano era tan espeso, tan tupido,
que era imposible adentrase en él. Era una pared verde y espinosa, que arena
arriba limitaba mi andar al pasillo de arena reducido ya al ancho de mis pies en
fila. Di unos pasos más, y al mirar hacia el mar, veo una tremenda ola, una masa de
agua que se gesta y se va haciendo más fuerte, más pesada, más poderosa, mientras
se acerca a mi, a una velocidad que no me da ni tiempo de pensar qué hacer. Me
aferro a las espinas del Médano y de puro terror no siento las heridas, pero así y
todo no alcanza. La gigantesca masa de agua me arrebata de un golpe y de ahí en
más, todo será una avalancha onírica y acuática…
Érase una vez, hace mucho, un día como hoy, como ayer y como mañana, un Barco
estaba siendo construido en una de las orillas de la historia, por que los barcos que había
ya no servían para navegar las aguas nuevas, que comunicaban a nuevas tierras con
nuevas vidas. Sus creadores lo promocionaron como el barco más grande, más eficiente y
rápido que se haya construido. Con una altura de montaña, era tan largo que la mirada
hacía un giro de ciento ochenta grados para recorrerlo todo. Era inmenso, imponente. Y el
lujo rozaba ya la vulgaridad. Su motor era una perfecta y grandiosa máquina aceitada y
profiláctica, perfectamente medida, con un movimiento y empuje de millones de caballos
de fuerza. Parecía creación de hechicería que algo tan grande flotara en el agua, como si
hubiera algo que lo sostenía por debajo.
Me vi en la popa, caminando cientos de metros hasta los salones donde la gente adinerada,
Los Importantes, se disponían a ser servidos por esclavos de mar. La vajilla de porcelana,
los banquetes, las copas con brandy, las forzadas risas del asco, la hipocresía más vulgar, la
fanfarronería de charol, me hicieron retirarme, siguiendo los pasillos hasta las escaleras que
bajaban hacia no sé donde. Abajo los y las de Abajo, comían y bebían su sencillez,
compartían su pobreza. Era el lugar de la clase popular. De los pasajes más económicos.
Donde los niños y las niñas corrían de aquí para allá riendo, por que nunca habían viajado en
barco, y por que la esperanza de sus padres y madres relucía, pensando en las desconocidas
tierras adonde llevaban sus vidas y sus sueños.Todo estaba como estático, nadie transgredía
el lugar que le había tocado. Cada cual sabía cuál era el rol que le pertenecía. Unos y unas
servir, otras y otros ser servidos. Unas personas mandar. Otras obedecer.
Y así se vivían su viaje. Arriba el lujo y el poder. Abajo la pobreza y la sumisión. Arriba y
Abajo, juntos en el Enorme Barco que hacia otros nuevos territorios navegaba. Ya en mar
abierto, lejos de la costa, lejos del puerto del pasado, con las miradas en lo que vendría, unos
profesando la Gloria al final del viaje, otros creyendo ciegamente en ella.
Los ingenieros, bebiendo y comiendo en el salón de la lujuria adinerada reían y hacían
comentarios fanfarrones de a cuánta velocidad podía el Barco navegar, y cuánto tiempo se
ahorraría, y la fama que este adelanto al puerto del mañana le ofrecería. Entonces hablaron
con el capitán, lo adularon con las falsas palabras del interés personal. Lo elevaron al podio
del poder, donde solo unos pocos se resisten a sus embriagadoras y privilegiadas cadenas.
Hasta que el capitán, cayó en la trampa en la que él sabía que caía, y ordenó a los
marineros ir a todo vapor, hacia la fortuna. Hacia el poder.
La caldera fue llenada con todo el carbón que le entró, y las máquinas crujieron y rugieron,
como infinitos leones de metal y fierro templado. Los enormes pistones de acero se
apuraron, se bañaron de aceite y giraron imparables. La sonrisa se dibujó en los rostros
macabros de los ingenieros, financistas, y el en rostro del tonto capitán, mientras nadie se
enteraba de lo que estaba pasando, y menos abajo, donde Las Bestias dormían cuando
arriba se decidía su futuro…
Pero de repente, un grito despabiló la monotonía del vaivén, y unos marineros de guardia
vieron cómo adelante, sobre el Mar helado, esperaba la Gran Piedra, el brillante Témpano
de la catástrofe. La orden del capitán se acató inmediatamente. Dar marcha atrás y doblar
hacia estribor. Pero la suerte ya estaba echada, y lo supieron de inmediato. Ahora lo único
que se podía hacer era esconder el desastre hasta que llegara, y seguir como si nada
pasara. Solamente supieron Arriba lo que estaba pasando, y se dispusieron a prepararse
para salvarse solo ellos, en silencio, sin levantar la pobre perdiz, que dormía sin saber lo que
se venía.
Las Bestias iban terminando su bailadera, para irse a dormir, y unas mujeres con sus niños y
niñas fueron hacia el vestuario, por donde vieron desde las ventanitas redondas la Gran
Masa de Hielo que se acercaba a toda velocidad. Corriendo y gritando despertaron a todos
y todas las demás, y desesperadamente empezaron a subir. Pero fue inútil, por que las
puertas estaban cerradas… De a uno iban probando cómo romperlas, pero no tenían la
fuerza suficiente, y dividían sus fuerzas en varias puertas. Hasta que a una de ellas se le
ocurrió juntarse todos y todas en una, y hacer fuerza juntos, hasta que fuera derribada. Así
hicieron, y la puerta cedió al séptimo empujón, cuando las fuerzas se coordinaron juntas, se
aprendieron, y se pusieron de acuerdo cuándo golpear.
La puerta cayó y Las bestias empezaron a subir, como un río de hormigas obreras, hacia
la proa. Cuando salieron al aire libre, en la cubierta vieron el panorama. El Arriba, los
vulgares roedores del Asco, se aprestaban a subir a los botes de emergencia, que no
alcanzaban para todos y todas, si no para que ellos solos se salvaran. La furia estalló en
las mujeres y los hombres de Abajo, en Las Bestias, como los llamaba la Familia Real, Los
Importantes.
Uno dijo, “¡Que no se vayan!”
Otro gritó “¡Amárrenlos!”
Una muchacha se acercó y dijo con voz tranquila pero muy firme, “Ellos hicieron este
Gran Barco. Pues que se queden en él…”.
Y todos gritaron al unísono, “¡Que se queden ellos!”
Los empezaron a apartar de los botes salvavidas, pero los Importantes tenían guardias
armados que los cuidaban, y estos empezaron a disparar. El Abajo se dispersó para
cubrirse, y pensar la contraofensiva, pero en el piso quedaron muchos muertos y los arroyos
de sangre bañaron la cubierta, formando arroyitos rubí camino al mar... Entonces Las
Bestias agarraron todos los palos que encontraron, y todo lo que se pudiera lanzar, y
volvieron a la carga. El solo clamor de sus gritos, el simple arrojo de sus voluntades unidas
y decididas, les bastó para reducir a Los Importantes. A los ingenieros, al capitán, a los
financistas, y a todas las fieras que ya no reían como antes, si no que suplicaban
falsamente, y lloriqueaban como serpientes y hienas perdidas. Los metieron en el salón y
cerraron las puertas. Mientras, el cataclismo se acercaba cada vez más. Hasta el frío de la
muerte se sentía en el pellejo.
En los botes se subieron primero a los niños y las niñas, de Abajo y de Arriba, sin distinción,
y algún mayor iba con ellos. Solo cuando ya todos y todas estuvieron en el agua, empezaron
a bajar los demás botes, uno a uno, con las mujeres y los hombres de Abajo.
Apenas unos segundos faltaban para el choque final, con el Témpano del Progreso. Y unos
pocos no habían subido aún a los botes. Eran los y las que retenían y custodiaban a Los
Importantes, para que no salieran y se aprestaran a atacar. Y ya no hubo tiempo. La
mayoría estaba en los botes, y unos y unas pocas se quedaron arriba, esperando el
momento, sabiendo que de no ser por ellas y ellos, los demás no se hubiesen podido salvar.
Esa era su propia salvación, la que residía en la de los demás. Rieron. Abrieron las puertas,
pero ya el Iceberg de la Modernidad estaba encima. Se erguía tan alto. Tan ancho. El Gran
Barco de Lata se desmoronó en cuanto chocó contra la dureza del Hielo de la Historia. Los
Importantes tomaron de su propia medicina. Y los hombres y mujeres de Abajo que
quedaron en el Barco, con la vista en los Botes de la Resistencia se abrazaron, y uno
encontró en el suelo, mientras el Barco se desarmaba como un barco de papel, el libro con
los planos del Barco. En el título se leía como borroneado: TITANIC. Pero el nombre que
finalmente le pusieron fue: CAPITALISMO.
La Ola me devolvió a la playa de la que me había arrastrado. El Médano ya no
estaba, y me quedé sentado en la arena, pensando en la historia que el Mar me
había contado, en el sueño del Barco que igual que un Avión mal hecho, sin prever
las leyes de la gravedad, no tiene futuro más que en su propia destrucción al final
del acantilado…
Palabras de la olla latinoamericana
Para poder cocinar en la olla, hay que ponerle fuego, un fuego que
caliente desde abajo. Y hace un año, esta olla hablaba de las
desapariciones. Y pasó otro año más sin tener novedades de Julio López.
Y en este año desapareció a manos también de la policía Luciano
González en Chubut, y también a manos de la policía Luciano Arruga en
Lomas del Mirador, y a manos de la policía habían desaparecido Jonathan
Lezcano "el kiki" y Ezequiel Blanco de Lugano. Jonathan y Ezequiel
después de recibir amenazas de la policía y de ser fotografiados por un
policía uniformado desaparecieron... faltaron en sus casas durante más de
dos meses. Si no fuera porque las familias empezaron a reclamar no
hubieran aparecido nunca. Aparecieron, pero aparecieron baleados por la
policía en un supuesto enfrentamiento que nunca fue dado a conocer.
Sólo unos días después de empezada una campaña por su aparición,
algunos medios que son como mínimo cómplices empezaron a difundir
las fuentes policiales que hablan de un enfrentamiento. ¿Por qué es
noticia después de la denuncia de los familiares y no el mismo 8 de julio?
¿cómo es que "desaparecieron hace dos meses" si las fuentes policiales
dicen que "murieron en el acto"?, si los dos pibes estaban armados ¿cómo
es que el policía tuvo tiempo para matar a los dos y salir ileso? ¿estaban
armados? ¿cómo pueden hablar de legítima defensa? ¿cómo es que un
policía dispare para defenderse a la cabeza? ¿cómo puede ser que la
justicia no logre identificar los cuerpos porque no llevaban documentos?
¿no llevaban documentos? ¿no se pueden identificar de otra manera?
¿justo lo identifican cuando se empezó a hacer público el caso? ¿y así y
todo entierran a Jonathan como NN?¿qué enfrentamiento? ¿dos muertos
por un lado contra un policía libre que sigue portando legalmente un
arma?
Para poder cocinar en la olla, hay que ponerle fuego, un fuego que
caliente desde abajo. La impunidad de los de arriba solo se puede
contrastar con la organización de los de abajo. Y ese abajo en el que esta
olla se calienta, surge de las luchas. Y hoy esta olla nos encuentra en
latinoamérica. Y Latinoamérica tiene un rico historial de luchas que nos
une desde abajo, enfrentados siempre con el arriba opresor y asesino.
Las luchas latinoamericanas desde la rebelión de Tupac Amaru, pasando
por la revolución mexicana, por la patagonia rebelde, por la semana trágica,
por la revolución sandinista, por la revolución cubana, por la rebelión
estudiantil en méxico del 1968, por el cordobazo, la revolución en nicaragua,
por los movimientos guerrilleros de la década del 70, por los zapatistas en
chiapas, por los fogoneros de cutral-co, por las guerras del agua y del gas en
bolivia, por el 19 y 20, por los sin tierra de brasil, por la lucha de los
piqueteros, por la rebelión de los foragidos, por la lucha del pueblo de
Oaxaca, por las luchas de los pueblos originarios, por la rebelión de los
pingüinos en chile y tantas otras... calientan esta olla hasta hacerla hervir.
Latinoamérica no es un mapa, ni son las fronteras que nos dividen, ni los
gobiernos que dicen unirse y combatir al imperialismo pero siguen
manteniendo al sistema capitalista negociando con el mismísimo centro del
poder, vendiéndole petróleo y alimentos y pagando religiosamente las
deudas ilegítimas, y reprimiendo al pueblo bajo la excusa antiterrorista,
gobiernos que siguen prometiendo sin cumplir reformas agrarias, hambre
cero y distribución de la riqueza, ni mucho menos aquellos gobiernos de
avanzada derechista en nuestro continente que ni siquiera lo dicen, como
Colombia y sus bases militares o como el Perú asesinando campesinos y
campesinas y compañeros y compañeras de los pueblos originarios, o como
en Honduras donde el pueblo tiene que soportar con sangre y con lucha un
golpe de estado sangriento bancado por los yanquis. Latinoamerica son las
organizaciones que vienen resistiendo, luchando y avanzando. Con sus
colores y calores, con sus sabores y sus saberes que alimentan esta olla de
septiembre.
Una Olla más, como siempre anticapitalista, rica, gustosa, afectiva y
afectada. Afectada porque quieren borrar la memoria de nuestras luchas.
Borrarla a fuerza de "Metropolitana", con desalojos, represión y privatización
del espacio público. Nombrando como jefe de la policía metropolitana a
quien tuvo que ver con la represión del 19 y 20. Borrarla con la federal
desalojando el lugar donde funcionó la asamblea de almagro. Borrarla
amenazando con desalojar la de flores. O desde lo simbólico quieren borrar
la memoria sacando de esta, nuestra esquina, la baldosa que recordaba a los
30.000 desaparecidos. Afectiva porque este encuentro esquinero mensual
denuncia, anuncia, agita, calienta y alimenta. Esta olla que aprende y enseña
que el fuego para poder cocinar lo ponemos entre todos y todas. Un fuego
que nunca dejó de calentar desde abajo y que seguirá calentando.
Un abrazo fraternal para todos y todas.
caliente desde abajo. Y hace un año, esta olla hablaba de las
desapariciones. Y pasó otro año más sin tener novedades de Julio López.
Y en este año desapareció a manos también de la policía Luciano
González en Chubut, y también a manos de la policía Luciano Arruga en
Lomas del Mirador, y a manos de la policía habían desaparecido Jonathan
Lezcano "el kiki" y Ezequiel Blanco de Lugano. Jonathan y Ezequiel
después de recibir amenazas de la policía y de ser fotografiados por un
policía uniformado desaparecieron... faltaron en sus casas durante más de
dos meses. Si no fuera porque las familias empezaron a reclamar no
hubieran aparecido nunca. Aparecieron, pero aparecieron baleados por la
policía en un supuesto enfrentamiento que nunca fue dado a conocer.
Sólo unos días después de empezada una campaña por su aparición,
algunos medios que son como mínimo cómplices empezaron a difundir
las fuentes policiales que hablan de un enfrentamiento. ¿Por qué es
noticia después de la denuncia de los familiares y no el mismo 8 de julio?
¿cómo es que "desaparecieron hace dos meses" si las fuentes policiales
dicen que "murieron en el acto"?, si los dos pibes estaban armados ¿cómo
es que el policía tuvo tiempo para matar a los dos y salir ileso? ¿estaban
armados? ¿cómo pueden hablar de legítima defensa? ¿cómo es que un
policía dispare para defenderse a la cabeza? ¿cómo puede ser que la
justicia no logre identificar los cuerpos porque no llevaban documentos?
¿no llevaban documentos? ¿no se pueden identificar de otra manera?
¿justo lo identifican cuando se empezó a hacer público el caso? ¿y así y
todo entierran a Jonathan como NN?¿qué enfrentamiento? ¿dos muertos
por un lado contra un policía libre que sigue portando legalmente un
arma?
Para poder cocinar en la olla, hay que ponerle fuego, un fuego que
caliente desde abajo. La impunidad de los de arriba solo se puede
contrastar con la organización de los de abajo. Y ese abajo en el que esta
olla se calienta, surge de las luchas. Y hoy esta olla nos encuentra en
latinoamérica. Y Latinoamérica tiene un rico historial de luchas que nos
une desde abajo, enfrentados siempre con el arriba opresor y asesino.
Las luchas latinoamericanas desde la rebelión de Tupac Amaru, pasando
por la revolución mexicana, por la patagonia rebelde, por la semana trágica,
por la revolución sandinista, por la revolución cubana, por la rebelión
estudiantil en méxico del 1968, por el cordobazo, la revolución en nicaragua,
por los movimientos guerrilleros de la década del 70, por los zapatistas en
chiapas, por los fogoneros de cutral-co, por las guerras del agua y del gas en
bolivia, por el 19 y 20, por los sin tierra de brasil, por la lucha de los
piqueteros, por la rebelión de los foragidos, por la lucha del pueblo de
Oaxaca, por las luchas de los pueblos originarios, por la rebelión de los
pingüinos en chile y tantas otras... calientan esta olla hasta hacerla hervir.
Latinoamérica no es un mapa, ni son las fronteras que nos dividen, ni los
gobiernos que dicen unirse y combatir al imperialismo pero siguen
manteniendo al sistema capitalista negociando con el mismísimo centro del
poder, vendiéndole petróleo y alimentos y pagando religiosamente las
deudas ilegítimas, y reprimiendo al pueblo bajo la excusa antiterrorista,
gobiernos que siguen prometiendo sin cumplir reformas agrarias, hambre
cero y distribución de la riqueza, ni mucho menos aquellos gobiernos de
avanzada derechista en nuestro continente que ni siquiera lo dicen, como
Colombia y sus bases militares o como el Perú asesinando campesinos y
campesinas y compañeros y compañeras de los pueblos originarios, o como
en Honduras donde el pueblo tiene que soportar con sangre y con lucha un
golpe de estado sangriento bancado por los yanquis. Latinoamerica son las
organizaciones que vienen resistiendo, luchando y avanzando. Con sus
colores y calores, con sus sabores y sus saberes que alimentan esta olla de
septiembre.
Una Olla más, como siempre anticapitalista, rica, gustosa, afectiva y
afectada. Afectada porque quieren borrar la memoria de nuestras luchas.
Borrarla a fuerza de "Metropolitana", con desalojos, represión y privatización
del espacio público. Nombrando como jefe de la policía metropolitana a
quien tuvo que ver con la represión del 19 y 20. Borrarla con la federal
desalojando el lugar donde funcionó la asamblea de almagro. Borrarla
amenazando con desalojar la de flores. O desde lo simbólico quieren borrar
la memoria sacando de esta, nuestra esquina, la baldosa que recordaba a los
30.000 desaparecidos. Afectiva porque este encuentro esquinero mensual
denuncia, anuncia, agita, calienta y alimenta. Esta olla que aprende y enseña
que el fuego para poder cocinar lo ponemos entre todos y todas. Un fuego
que nunca dejó de calentar desde abajo y que seguirá calentando.
Un abrazo fraternal para todos y todas.
jueves, 22 de octubre de 2009
Audios de la olla latinoamericana
Audios de la olla de septiembre:
Los compañeros y las compañeras de la casa de la amistad argentino cubana se acercaron a esta olla latinoamericana para compartir con nosotros un documental sobre la lucha del pueblo mapuche.
Al finalizar el video: Mapuche - Nación que vuelve los compañeros de la casa de la amistad argentino cubana realizaron un analisis del documental.
Durante la olla recibiamos noticias sobre los detenidos en la brutal represión de los trabajadores de terrabusi.
Desde colombia nos llega una carta de solidaridad de los trabajadores de Kraft de allá a partir de la lucha de los trabajadores de Kraft de acá. Ya publicado en el blog
También se desarrolló un taller de danza folclorica y de los pueblos originarios:
Unas compañeras venezolanas se acercaron a la olla para contarnos un poco como se ve latinoamerica desde ese país del caribe:
Un poquito de música colombiana en vivo que nos hizo calentar los cuerpos:
Faltan los audios de Angelica la mamá de Jonathan Lezcano, desaparecido durante dos meses y encontrado asesinado junto a su amigo Ezequiel Blanco en uno de esos supuestos "enfrentamientos" fraguados por la policía.
Y para finalizar las palabras con que la olla cuenta sobre por qué se pensó latinoamericana para esta oportunidad.
Los compañeros y las compañeras de la casa de la amistad argentino cubana se acercaron a esta olla latinoamericana para compartir con nosotros un documental sobre la lucha del pueblo mapuche.
Al finalizar el video: Mapuche - Nación que vuelve los compañeros de la casa de la amistad argentino cubana realizaron un analisis del documental.
Durante la olla recibiamos noticias sobre los detenidos en la brutal represión de los trabajadores de terrabusi.
Desde colombia nos llega una carta de solidaridad de los trabajadores de Kraft de allá a partir de la lucha de los trabajadores de Kraft de acá. Ya publicado en el blog
También se desarrolló un taller de danza folclorica y de los pueblos originarios:
Unas compañeras venezolanas se acercaron a la olla para contarnos un poco como se ve latinoamerica desde ese país del caribe:
Un poquito de música colombiana en vivo que nos hizo calentar los cuerpos:
Faltan los audios de Angelica la mamá de Jonathan Lezcano, desaparecido durante dos meses y encontrado asesinado junto a su amigo Ezequiel Blanco en uno de esos supuestos "enfrentamientos" fraguados por la policía.
Y para finalizar las palabras con que la olla cuenta sobre por qué se pensó latinoamericana para esta oportunidad.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Solidaridad con trabajadores de Kraft

Compañeras colombianas de la Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia, nos visitaron el viernes 25, con motivo de la Olla Latinoamericana. Una de ellas leyó una carta de obreros de Kraft de Colombia que reproducimos a continuación:
Carta a los trabajadores de Kraft Terrabusi en Argentina.
Es realmente alentador para los trabajadores al servicio de la Multinacional Kraft en Colombia, darse cuenta que Obreros de otras latitudes estén convencidos que es a través de la lucha que se hacen respetar los derechos de los mismos, en Argentina los trabajadores al servicio de esta Multinacional, se tomaron las instalaciones de la planta por que la Empresa el 18 de agosto despidió a 160 trabajadores sin justificación alguna, incluso algunos de ellos, representantes del Sindicato que cuentan con fuero sindical, a esta huelga se han sumado un sin número de organizaciones tanto nacionales como internacionales, apoyando moral y solidariamente la justa lucha que hoy adelantan por el reingreso de los 160. Después de varias audiencias de conciliación entre la Empresa y los trabajadores en el ministerio del trabajo, éste obligó a la Empresa a reintegrar a la totalidad de los Obreros y reiniciar la producción y aunque la misma temporalmente acepto la caución impuesta, de nuevo comienza a despedir Obreros y a ofrecer los famosos planes de retiro voluntario que tanto ha usado en Colombia con los trabajadores a su servicio.Nuevamente los trabajadores paralizan la fabrica, se toman las instalaciones y exigen el reintegro de la totalidad de los despedidos, se encuentran acompañados de sus familiares y están recibiendo el apoyo de muchas organizaciones, han realizado varias marchas, cerrando una de las vías más importantes de la provincia de Buenos Aires la “Panamericana” en señal de protesta por la intransigencia del Gobierno y del Ministerio del trabajo para solucionar esta masacre laboral cometida por esta Empresa, que de forma descarada se quiere pasar por encima la legislación laboral argentina. Las condiciones para los trabajadores al servicio de esta multinacional en Colombia no son nada diferentes, atropellos, despidos, problemas de salud ocupacional, pésimas condiciones de trabajo, planes de retiro voluntario, señalamientos etc., pese a todo esto seguimos resistiendo, apoyándonos con otras organizaciones en la denuncia, capacitando a los trabajadores para la defensa de los derechos y realizando campañas para denunciar a nivel internacional las políticas de esta Empresa; en tal sentido exaltamos la valerosa lucha que decidieron emprender desde el pasado 18 de agosto contra las políticas de esta multinacional los trabajadores al servicio de la Kraft en Argentina y les reiteramos que desde Colombia, haremos todo lo que esté a nuestro alcance por dar a conocer a nivel Internacional la política global de esta Empresa, que pretende pasarse por encima de las leyes en los países donde hace presencia, desconocer los derechos de los trabajadores, la legislación laboral y los tratados internacionales en materia laboral y sindical. Esa lucha que están dando ustedes hoy es el ejemplo a seguir, para contrarrestar las políticas anti-obreras de esta transnacional en el mundo entero. Nuestros más sinceros saludos y los deseos de la culminación pronta y satisfactoria de esta lucha latinoamericana que hoy estamos dando contra esta Multinacional a favor de los trabajadores.
NO A LOS DESPIDOS DISFRAZADOS DE ARREGLOS VOLUNTARIOS.
POR EL REINTEGRO DE TODOS LOS DESPEDIDOS EN PERÚ, COLOMBIA, VENEZUELA Y ARGENTINA,
VIVA LA UNIDAD DE LOS OBREROS AL SERVICIO DE LA MULTINACIONAL KRAFT.
SINALTRAINAL PALMIRA- Valle del Cauca
TAMBIEN TENGO ESTA QUE ESCRIBIERON LOS COMPAS DEL PERU TAMBIEN DE KRAFT FOOD
Carta de solidaridad a los compañeros de Kraft Foods Terrabusi - Argentina
Por medio de la presente, los dirigentes en representación de la Organización Sindical, tenemos a bien dirigirnos a ustedes a fin de hacerle llegar el saludo fraterno de todos los trabajadores y al mismo tiempo manifestarles lo siguiente:Que al tomar conocimiento del abuso, atropello y violación a los derechos humanos y laborales, por parte de la empleadora transnacional norteamericana Kraft Foods, ha causado en nuestro entorno el mas enérgico rechazo, ante tal vergonzosa y aberrante decisión de despedir sin piedad y sin justificación a mas de 160 compañeros argentinos, sin tener el mas mínimo respeto y consideración a sus trabajadores; Kraft Foods debe recordar y entender que somos por sobre todas las cosas el factor mas importante de una empresa, el Capital Humano, somos quienes les genera la riqueza y las jugosas ganancias financieras que actualmente ostentan.Estamos monitoreando, difundiendo y divulgando a través de nuestra vitrina sindical en la planta Lima -Perú y demás gremios sindicales de nuestro país, vía correo electrónico, la ejemplar lucha que ustedes dignamente y valerosamente les tocó enfrentar, vayan nuestros sinceros deseos de que este conflicto se resuelva lo mas pronto posible y que el fallo final sea favorable para nuestros compañeros, sigan luchando, estamos con ustedes, estamos a su entera disposición.Ya lo dijeron nuestros compañeros de Kraft Colombia, a través de su gremio de Sinaltrainal, debemos crear un frente latinoamericano gremial de trabajadores de Kraft Foods integrado por representantes de Argentina, Colombia, Venezuela, Brasil, Perú, etc. a fin de cruzar información y generar estrategias de lucha globalizada frente a esta patronal que tiene un común denominador en todas las plantas donde opera, el de amedrentar y cometer abusos laborales.
“Unidos todo es posible, desunidos nada somos”
Sindicalmente,La Directiva
SINDICATO DE TRABAJADORES DE KRAFT FOODS PERU S.A.
Publicado por
La Olla
0
comentarios
Etiquetas:
lucha,
olla del trabajo,
olla latinoamericana,
represión,
trabajadores
martes, 22 de septiembre de 2009
Olla Latinoamericana
Olla de Septiembre, olla de latinoamérica, colores y sabores, saberesy calores, luchas muchas
¿Latinoamerica unida?
Nosotros y nosotras a partir de la lucha
Ellos a partir de la opresión
Olla de Septiembre, como siempre anticapitalista, rica, gustosa,
afectiva, afectada
Latinoamérica...¿UnaSurdos? o ¿se viene el derechaje? (el quién es
quién de quienes pretenden gobernar...)
¿Latinoamérica o el mundo?
¿Y López? ¿y Luciano? ¿y Jonathan y Ezequiel?
¿Y todos los presos por luchar?
En la esquina de Gallardo-Troilo y Corrientes, el viernes 25 de
septiembre, a las 19 horas, hasta que se acaba.
Latinoamérica unida, feria de productos autogestivos (podés traer la
tuya!!), videos indóciles, preguntas de la lucha, abrazos
combatientes, guiso como nunca, poesía en las paredes, potlach,
música, palabras, canciones, juego, todo en una sola noche y para
siempre, y por el mismo valor, tu vida en lucha.
Latinoamérica Unida, desde abajo, cara a cara, con códigos sub
(vertores-versivos), con ganas como nunca.
Enojada la latinoamérica, dice basta!!! y juntémonos!!! Antes que se
acabe el baile
(¿Y Hernán y su viaje latinoamericano?)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)